Doing Business 2013

El Banco Mundial publica cada año el informe Doing Bussiness, en el que analiza las facilidades para hacer negocios en diferentes partes del mundo. En este ranking de facilidades para crear una empresa, España aparece en el puesto 136, ya que para crear una empresa en nuestro país se requieren 10 trámites y 28 días. Una posición que nos deja en muy mala situación, por detrás de países como Albania o Zambia.

Lo que me llama la atención es que esos 28 días que establece el Banco Mundial han sido, exactamente, los que hemos necesitado para tener totalmente operativa Atanor Media, por tanto doy plena credibilidad a los datos del informe.

El problema, de todos modos, no son los 28 días, ya que no son 28 días de espera, sino que estamos hablando de 28 días de trámites permanentes con distintas administraciones, incluso con distinto criterio según la comunidad autónoma de que se trate o, lo que es peor, según el funcionario o funcionaria de turno.

Que en España exista la obligatoriedad de depositar íntegramente el capital social de una empresa en una entidad bancaria y que no se pueda tocar ese dinero hasta tener el CIF definitivo, no tiene nombre. Se trata, sin duda, de una medida que únicamente beneficia a una banca quebrada y le permite seguir absorbiendo la liquidez de ciudadanos y empresas.

Que haya que desplazarse en varias ocasiones a la sede de la Hacienda Estatal y a la de la Hacienda Autonómica ya es raro, pues podría perfectamente existir una ventanilla única –como existe en otro tipo de trámites- para la creación de empresas que distribuya papeles e incluso impuestos.

Pero que sea obligatorio ir a la Hacienda Autonómica a liquidar un impuesto que desde el año 2010 está exento, raya lo enfermizo y muestra una concepción de la administración que es cualquier cosa menos un servicio público. Según el lugar en el que vivas, podrás perder entre una hora y una mañana para conseguir que tu Hacienda Autonómica te selle el impreso que declara que estas exento de pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados porque, sin ese papel, en el Registro Mercantil no procederán a registrar la escritura.

¿No sería más fácil que el Gobierno comunicara al Registro Mercantil que hasta nueva orden la creación de sociedades está exenta del pago de este impuesto? Si cada comunidad autónoma quiere disponer de una relación de las empresas creadas, es tan sencillo como firmar un convenio con la Hacienda Estatal o con el propio Registro Mercantil. Pero en la mentalidad de algún burócrata es más fácil que sea el emprendedor el que vaya, primero, a liquidar un impuesto que a todos los efectos no existe y, después, a notificar en el Registro que lo ha hecho.

España ha avanzado mucho en administración electrónica y no parece muy razonable que para pagar impuestos todo sean facilidades y se pueda hacer por vía telemática con firma digital, y que para crear una empresa haya que pasear papeles por distintas administraciones y registros durante unos cuantos días.

En Nueva Zelanda, que ocupa el puesto número 1 en el ranking del Banco Mundial, hace falta un único trámite y un día para tener una empresa operativa. En Australia, segundo en el ranking, son necesarios dos procedimientos y dos días. En Canadá, con un único trámite, tendremos nuestra empresa operativa en 5 días. 6 procedimientos en 6 días nos llevaría crear una empresa en Estados Unidos.

Si nos fijamos en los países de nuestro entorno, tenemos que en Francia necesitamos realizar 5 trámites en 7 días; y en Italia, 6 días.

Podéis ver el informe completo en PDF aquí (en inglés).

Facilitar la creación de empresas es una medida necesaria y eficaz para contribuir a superar la parálisis económica en la que nos encontramos. Una medida sencilla, rápida y que, además, no cuesta dinero. Es sólo una cuestión de voluntad.

No estoy comparando a España con paraísos fiscales, así que ¿alguien puede dar una explicación razonable de por qué en Francia o en Italia se puede crear una empresa en 6 días frente a los 28 de España?