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¿Por qué los soviéticos copiaron objetivos como el Sonnar o el Biotar?

¿Por qué los soviéticos copiaron objetivos como el Sonnar o el Biotar?

Se suele hablar de algunos objetivos soviéticos como copias de otros objetivos alemanes, especialmente de Carl Zeiss. El Jupiter 8 y el Jupiter 3 como copias del Sonnar o el Helios como copia del Biotar, y lo son. Pero se habla de ellos como si fuera simple piratería industrial, y el asunto es un poco más complejo.Para entender como llegan a fabricar objetivos en unos casos idénticos y en otros basados en diseños ópticos de Carl Zeiss hay que hacer un poco de historia.

 

Carl Zeiss Jena, un poco de historia

 

Factoría Carl Zeiss Jena en 1910. Imagen: Dominio Público

La compañía Carl Zeiss Jena fue fundada en 1856, en Jena, Alemania. Lleva el nombre de Carl Zeiss (1816-1888), fundador del Taller Carl Zeiss en 1847, donde ópticos y fabricantes de vidrio revolucionaron el mundo de la óptica.

Dedicada a fabricar microscopios, en 1888, tras la muerte de Zeiss, comenzaron con su división de óptica para fotografía, creando algunas de los diseños ópticos fotográficos más impresionantes y que siguen en vigor hoy en día, como los Tessar, Sonnar, Planar o Biotar.

El Sonnar, fue el objetivo más avanzado de su época. Con una apertura máxima de f/2.0 era tan luminoso que le dieron el nombre de Sonnar, derivado de la palabra “Sonne”, Sol en alemán. Este objetivo fue fabricado exclusivamente para sus cámaras, las Contax, pero durante la II Guerra Mundial, se fabricaron también unas pocas unidades del Sonnar en montura LTM (Leica Thread Mount), para poder ser usadas en las cámaras de su principal competidor, las cámaras Leica.

¿Por qué fabricó Carl Zeiss ópticas con montura Leica, si era su competidor?

El presidente de Carl Zeiss fue nombrado por el gobierno alemán como coordinador para la exportación de productos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Los alemanes necesitaban divisas extranjeras, pero la mayor parte de los países que no pertenecían al Eje tenían prohibido o al menos restringido el comercio con la Alemania nazi.

Una de las pocas cosas que Alemania conseguía vender al extranjero eran sus cámaras Leica. Durante la guerra, cámaras Leica fueron intercambiadas en Suiza por minerales, además el gobierno alemán encargaba cámaras Leica para el ejercito y los periodistas.

Ante los apuros de su compañía con la caída de las ventas de las cámaras Contax desde el inicio de la Guerra, el presidente de Carls Zeiss decidió que se fabricaran objetivos sonnar en montura LTM, para venderlos junto a cámaras Leica tanto al exterior como al propio ejercito alemán. Así fabricaron el Carl Zeiss Jena Sonnar 50mm f2.0 y el Carl Zeiss Jena Sonnar 50mm f/1.5 en montura Leica Thread Mount.

Estos objetivos Sonnar con montura Leica son difíciles de conseguir hoy en día, ya que se fabricaron muchos menos que en montura Contax y además de muy caros, es difícil encontrarlos en buen estado.

Y aquí es donde entra la industria óptica soviética para ofrecernos un clon del Sonnar a precios populares. Para ello tenemos que ir hasta los últimos tiempos de la II Guerra Mundial. En la Conferencia de Yalta, poco antes de terminar la Guerra, Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña establecen que Alemania deberá pagar 20.000 millones de dólares de la época en reparaciones de guerra, la mitad a la Unión Soviética por toda la industria que les habían destruido y los millones de muertos.

“Alzando una bandera sobre el Reichstag” – 2 de mayo de 1945. Tomada por Yevgueni Jaldéi con una Leica III. Fotografía original propiedad del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia.

Cuando termina la guerra todas las propiedades industriales alemanas, sus patentes, sus minas, etc, pasan a ser propiedad del Comité Interaliado. Y una de las cosas que los sovieticos reclamaron para si en ese reparto fue la fábrica de Carl Zeiss. Pero los aliados no fueron muy respetuosos entre sí con sus propios acuerdos.

Antes de que los soviéticos iniciaran el asalto a Berlín, los norteamericanos, sabiendo que la paz traería consigo una guerra fría entre los antiguos aliados, ponen en marcha la conocida como Operación Paperclip, una operación de sus servicios secretos para reunir en los últimos días de la guerra a científicos que habían participado del programa nuclear nazi, de su industria armamentística, química, óptica… documentación de procesos industriales de todo tipo, patentes… y llevarlos a Estados Unidos, o al menos dejarlos en las zonas occidentales de Berlin para extraer del país todo el conocimiento que pudiera serles útil y dejarlo fuera del alcance de los soviéticos.

El 13 de abril de 1945, tres días antes de que los soviéticos comenzaran la decisiva Batalla de Berlín, que 16 días después pondría fin al régimen nazi y a la guerra, el ejercito norteamericano se encamina hacia el este y entra en la pequeña ciudad de Jena, a 160 kilómetros de Berlín. Una ciudad fuertemente bombardeada durante la guerra por la aviación norteamericana e inglesa y sin ningún interés estratégico en esos momentos finales. Salvo porque era la ciudad donde estaba la mejor industria óptica del mundo, la factoría Carl Zeiss.

En menos de un mes, 77 científicos e ingenieros de alto nivel fueron deportados a Heidenheim an der Brenz, en el oeste.

El 1 de Julio se estableció la división alemana entre las potencias vencedoras y Jena quedaría bajo control soviético. El ejercito norteamericano cedió el control a los soviéticos y se retiraron. La primera tarea que tiene que cumplir el ejercito soviético es acudir a la fábrica de Carl Zeiss y reunir toda la documentación, así como a todo el personal de la fábrica que se encontrara en la ciudad. Aunque el personal científico de alto nivel y su documentación ya se lo habían llevado los norteamericanos, se encontraron almacenes llenos de cajas con lentes y piezas del Sonnar sin ensamblar. Como habíamos visto los soviéticos habían reclamado a Alemania la factoría como reparación guerra, pero no reclamaron la marca. Y eso es lo que recibieron, la factoría, el material, pero no las macas registradas. Quizás en aquel momento no consideraron que el nombre de la compañía y las marcas de las cámaras y objetivos fueran importantes. O quizás fue una argucia legal en el reparto y pensaban realmente que las marcas comerciales iban incluidas.

Los soviéticos no tenían ya acceso a los científicos de alto nivel, capaces de idear nuevos sistemas ópticos, que tan importantes serían después en la carrera espacial en la NASA, o en los sistemas fotográficos de los aviones espías norteamericanos, pero si tuvieron acceso a los ingenieros que sabían como formular, producir y ensamblar las ópticas del Sonnar, del Biotar, del Tessar…

Debido a la destrucción de la ciudad y de la factoría, era imposible poner la fábrica de nuevo a producir de una forma rápida, por lo que toda esa producción que Carl Zeiss Jena realizó en los últimos años de guerra fue trasladada de inmediato a la factoría Arsenal de Kiev, en Ucrania.

Así que además de la producción almacenada, los sovieticos desmantelaron la factoría y la maquinaria que aún funcionaba y fue trasladada a Kiev, junto con ingenieros y personal especializado que ayudaron a poner en marcha la factoría y la producción en Ucrania. Los soviéticos comenzaban su propia operación Paperclip.

La factoría Arsenal de Kiev comenzó a producir objetivos Sonnar con el nombre Carl Zeiss Jena, utilizando el mismo material y la misma maquinaria. Incluso parte de sus mismos ingenieros. También fabricaron cámaras idénticas a la Contax, la posteriormente famosa Kiev.

Más adelante, cuando los inventarios originales se iban acabando, fabricaron sus propias lentes con la misma formulación óptica. Por tanto, los soviéticos no es que copiaran el Zeiss Sonnar en un proceso de piratería industrial como se suele dar a entender y con menos calidad, simplemente trasladaron la factoría como reparación de guerra, y siguieron fabricando el mismo Sonnar.

Aunque la fábrica original de Carl Zeiss se trasladó a la Unión Soviética, parte de la antigua dirección de Carl Zeiss apoyados por las tropas de ocupación norteamericanas reanudaron la producción en Alemania Occidental bajo el nombre de Opton Optische Werke Oberkochen GmbH  en 1946, posteriormente renombrada como Carl Zeiss. Lo que llevó durante un tiempo a que hubiera dos fábricas con nombres similares. Carl Zeiss en Alemania Occidental y Carl Zeiss Jena con factorías en la Unión Soviética y en Alemania Oriental

A partir de ahí comienza una batalla legal. Los soviéticos se consideran los propietarios de la marca Carl Zeiss Jena en función de las reparaciones de guerra, pero en Alemania occidental consideran que su reparación de guerra no incluía la marca.

Los problemas legales llevan a los soviéticos a tomar la decisión de fabricar bajo nuevas marca y así nacen los objetivos Jupiter. Fabricadas ahora en la mejor factoría óptica de la URSS, la Factoría Mecánica de Krasnogorsk (KMZ) de Moscú, donde fue trasladada su producción desde Kiev. Y así nacen también los Helios, el nuevo nombre del BioTar Krasnogorski.

Otros objetivos realizados en la Unión Soviética ya no serian copias exactas de objetivos alemanes de pre guerra, pero seguirían estando basados en diseños ópticos de Carl Zeiss, como los Industar 22 o Industar 61.

Factoría KMZ de Moscú. Línea de montaje de objetivos fotográficos en 1956. Fotografía de M. Redkin. Archivo fotográfico de Zenit Camera.

Fuentes utilizadas:

 

Objetivos soviéticos montura M39/L39 ¿Compatibles o incompatibles con Leica?

Objetivos soviéticos montura M39/L39 ¿Compatibles o incompatibles con Leica?

Leica IIF con un Jupiter 8 de 1957. A su lado un Industar 61 de 1978 y un Jupiter 8 de los años 70.

En internet, con esto como con muchas otras cosas es habitual que se vayan repitiendo conceptos que tienen poco que ver con la realidad. Uno de ellos es la mala calidad de las cámaras y las ópticas soviéticas. De la calidad de las cámaras soviéticas no voy a hablar aquí. En realidad nunca pretendieron competir en calidad con Leica. De Leica copiaron su concepto, un concepto que mezclaron también con Contax, pero con la idea de hacer producciones masivas a precios populares. Mientras una Leica se fabricaba con la precisión de un reloj suizo  y tenía un precio desorbitado para la época, las FED, Zorkis o KIEV se fabricaron por millones y cualquier persona en la Unión Soviética podía adquirirlas a precios populares así como en los países donde se exportaron.

Sin embargo la calidad de la industria óptica soviética siempre fue mucho más elevada que la de las propias cámaras, pues necesitaban una buena industria óptica y de microscopios, sin depender de importaciones, para poder desarrollar su industria pesada, su industria militar o posteriormente toda la carrera espacial. Sobre esto hay un muy buen artículo de Mahlon G. Kelly, profesor emérito de la Universidad de Virginia, con el título “Why are Russian optics so good?” (“¿Por qué la óptica rusa es tan buena?”).

Industar 61 y dos ejemplos de Jupiter 8

Es habitual leer en muchos sitios que la calidad era muy mala, el control de calidad inexistente, que no enfocan bien o que sólo enfocan en las cámaras soviéticas y a veces ni eso. Que cada objetivo depende del día o la semana en que fue fabricado, porque no había consistencia en la calidad. Nada que ver con la realidad como puede comprobar cualquiera que haya usado estos objetivos, en buen estado, por supuesto. A veces se leen cosas sobre la industria soviética que cuesta creer que hayan sido el primer país capaz de poner un hombre en el espacio.

Una cámara telemétrica es un instrumento de precisión que se puede desajustar con facilidad. Si alguien compró hace unos años en un mercadillo del este de Europa una FED por 10 euros, sin duda su telémetro estará desajustado y no enfocará correctamente. Pero lo mismo nos ocurrirá con una Leica M moderna de 6.000 euros. Un golpe y tendremos el telémetro desajustado. En ambos casos se soluciona fácilmente volviendo a ajustarlo. Si además la cámara lleva 30 años sin usarse necesitará también una limpieza interna y nueva lubricación. Es habitual que alguien haya comprado una cámara en un mercadillo de Europa del Este o de Rusia hace 20 o 30 años y haya escrito que no enfocaba bien, que el mecanismo iba mal… y desde entonces hay sitios web y blogs que lo repiten sin haber probado una sola cámara que esté correctamente ajustada y lubricada. Con los objetivos ocurre lo mismo. Que si en una Leica unos enfocan bien y otros no…  Que un Industar 22 no se acerca ni de lejos a la calidad óptica de un Leitz Elmar... Pero la realidad es que no tiene sentido comparar un Industar 22 maltratado, rallado, con hongos, niebla, su aceite lubricante degradado o inexistente… con un Elmar en perfecto estado y tratar de sacar conclusiones honestas.

¿Cual es entonces el problema con las ópticas soviéticas de montura L39 en una Leica si usan la misma montura?

¿Misma montura pero distintos sistemas?

La industria soviética, fabricó objetivos con montura de rosca M39/L39, para cámaras telemétricas desde 1935 hasta básicamente el colapso de la Unión Sovietica en 1991. Al usar la montura L39, estos objetivos pueden ser usados en cualquier Leica LTM o en una Leica M con adaptador de LTM a M. Pero, ¿Son realmente compatibles?

Cámara Fed2 con objetivo Industar 61

He probado muchos objetivos soviéticos en cámaras Leica y nunca he tenido ningún problema, siempre que el objetivo esté en buen estado. El único “problema”, y lo pongo entre comillas porque no es ningún problema, o no un problema sólo de estos objetivos como veremos más adelante,  es con los Jupiter 8 (apertura f/2)y los Jupiter 3 (apertura f1.5) si tratamos de enfocar a la distancia mínima de un metro y a su máxima apertura (f/2 o f/1.5) que en ese caso, no conseguiremos nitidez máxima en el punto de foco.

Cámara Leica IIF y objetivo Industar 61

Lo más acertado que he leído sobre este asunto ha sido en el blog de Dante Stella y al usuario de rangefinderforum Brian Sweeney, experto en ajustar lentes Jupiter para Leica. Por hacer un resumen, el problema no es un pésimo control de calidad como se puede leer en muchos blogs y foros y repetido hasta la saciedad en otro sitios de internet, sino que los soviéticos, aunque usaron la montura de Leica o M39 en sus objetivos y en sus cámaras, en el plano focal usaron el estándar Contax. que tiene 52,5 milímetros en lugar del estándar Leica de 51,6 milímetros.

Hay que recordar que los soviéticos se quedaron con las factorías de Carl Zeiss como reparación de guerra, y además de la fábrica de Carl Zeiss Jena, desmantelaron la fábrica de Zeiss Ikon en Dresde, donde se fabricaba la Contax y se la llevaron a Ucrania. Siguieron fabricando cámaras Contax pero también crearon otras en montura LTM aunque basadas en la experiencia acumulada de las Contax.

Esos 0,8 milímetros de diferencia hacen que si utilizamos un objetivo soviético con montura M39 en una Leica estemos realmente enfocando un poco más atrás de donde indica el telémetro. Algo que sólo apreciamos en aperturas muy grandes y a poca distancia debido a la menor profundidad de campo. Por eso no es que unos enfoquen y otros no. Si usamos un Industar 22 cuya apertura máxima es de f/3.5 o un Industar 61 que su máxima apertura es f/2.8 no notaremos el problema de incompatibilidad. Porque a esas aperturas y a la distancia mínima de enfoque que es de un metro, la profundidad de campo hará que no notemos la diferencia real en lo que está realmente en foco.

En resumen, que los soviéticos usaron una montura M39, el estándar de rosca de Leica en sus objetivos, pero hicieron algunos cambios en el plano focal, buscando quizás un mejor rendimiento, por lo que la compatibilidad total solo sería posible con sus cámaras.  A diferencia de Canon, Nikon u otros fabricantes, los soviéticos nunca se habían planteado que en occidente alguien comprara uno de sus objetivos para ser usado en una Leica. De hecho así era, nadie se lo planteaba.

Cámara Leica IIF y objetivo Jupiter 8

La solución pasa por usarlos a partir de f/2.8 y si lo usamos a f/2 alejarse del sujeto principal más de un metro, o desmontar el objetivo en el caso de un Jupiter 8 o Jupiter 3  y hacer un ajuste para que recupere esa distancia que separa el sistema Contax del sistema Leica.

No es un ajuste sencillo, ni barato, pero tendrás un objetivo impresionante para tu Leica. Tengo varios Jupiter 8 ajustados para que enfoquen correctamente en una Leica y son mis objetivos favoritos.

Si abrimos un Jupiter podemos ver que en la parte del tronco de enfoque lleva una o dos arandelas extremadamente finas. Estas arandelas se usan como un calce para que el objetivo al enroscarse en las cámaras Zorki para las que fueron creados lo haga justo hasta coincidir con la distancia focal del sistema Contax. Estas arandelas son tan delgadas como un folio de papel  y para ajustar un Jupiter 8 para el estándar Leica suele ser necesario añadirle otra arandela (o dos) con un total de unos 0,02 mm, entre otros ajustes al anillo de aperturas, etc.

Estas arandelas son tan delgadas que en su fabricación había una tolerancia de error. Podían ser un poco mas o un poco menos gruesas. Si el error de tolerancia es hacia arriba, en una Leica a 1 metro y f/2 notaremos más el desenfoque, pero si la tolerancia es hacia abajo, estará tan cerca del estándar Leica que nos parecerá que enfoca aceptablemente a un metro y máxima apertura.

La mayor parte de los objetivos Jupiter 8 que podemos encontrar a la venta están en su medida correcta o con su tolerancia de error hacia su parte baja, por eso en general son perfectamente usables en una Leica a costa de perder un poco de nitidez a un metro y máxima apertura.

Mi experiencia con distintos objetivos soviéticos LTM o M39

Tengo varios ejemplares de tres tipos de objetivos soviéticos en montura LTM o M39. Los he usado tanto en cámaras soviéticas como la Zorki I o FED 2 como en una Leica Screw Mount y en una Leica M de película con su adaptador correspondiente:

Industar 22 f/3.5

No tengo ningún problema de foco en una Leica. A un metro y a su máxima apertura de f/3.5 clava el foco.

Industar 61 f/2.8

No tengo ningún problema de foco en una Leica. A un metro y a su máxima apertura de f/2.8 consigo una nitidez más que aceptable.

Jupiter 8 f/2

Tengo varios ejemplares. Unos normales, sin ajustar: a f/2 y enfocando en distancias en torno a un metro enfocan un poco más atrás de donde el telémetro indica que está enfocando.  A f/2.8 consigo una nitidez aceptable. Con algunos la nitidez es aceptable incluso a f/2. Esto es así debido a las peculiaridades de los Jupiter.

Poseo otros ejemplares ajustado para Leica. Enfocan correctamente a un metro a su máxima apertura de f/2.0

Si con los otros la nitidez a f/2.8 es aceptable, con este es impresionante. Incluso a f/2.0

Peculiaridades de los objetivos sonnar

El Jupiter 8, a diferencia de los Industar, su diseño óptico es el de un Sonnar. Es una copia exacta del Zeiss Sonnar de preguerra. Un diseño que lo convierte en uno de mis objetivos favoritos. Resulta que la actual Carl Zeiss ha sacado una versión moderna del viejo Sonnar, el Zeiss Sonnar c 50 1.5 zm con montura Leica M. En principio su diseño óptico es idéntico al sonnar original pero con recubrimiento óptico moderno y mejor ergonomía. El problema de esta nueva lente de Carl Zeiss que se puede leer en todas las revisiones es que posee lo que en inglés llaman focus shift. Es decir, que este diseño óptico de los años 30 no enfoca igual a todas las aperturas, El sonnar moderno viene calibrado para enfocar correctamente con el telémetro de una Leica a f/2.8 pero si enfocamos a f/1.5 a poca distancia nos estará enfocando en realidad unos centímetros antes de donde nos marca el telémetro. ¿Os suena?

Carl Zeiss puede ajustarnos el objetivo para que enfoque correctamente a f/1.5 pero entonces no enfocará bien a f/2 o f/2.8… pero a f/2.8 ya entra la magia de la profundidad de campo y no lo notaremos.

Entonces… todos los comentarios negativos sobre la calidad de las ópticas soviéticas porque el Jupiter 8 de 40 o 50 euros  (cada vez mas cerca de los 100) no enfoca bien en una Leica a f/2… ¿que hay que decir entonces de Carl Zeiss cuando nos vende un objetivo por más de 1.000 euros creado para la montura estándar de Leica y que tiene el mismo problema?

Otra marca que ha creado un objetivo para Leica M basado en el diseño Sonnar es la china 7Artissans, con un maravilloso 50mm con una gran apertura de f/1.1 y que rompió el mercado vendiéndolo por 300 euros. La lente más barata para montura Leica M. Pues bien, este “sonnar” de 7Artissans viene con instrucciones, plantillas y un pequeño destornillador para poder calibrarlo y que enfoque correctamente a f/1.1 con nuestro telémetro a un metro si así lo deseamos.

Leica IIF con Jupiter 8 de los años 50 y Leica M7 con Jupiter 8 de los años 70 (con adaptador LTM a M)

Lo que parece claro es que el maravilloso Sonnar no puede enfocar correctamente a un metro a su máxima apertura. Todos, no sólo los sonnars soviéticos. Zeiss nos lo ajusta a la apertura que queramos, 7Artissans nos permite ajustarlo nosotros de forma sencilla y Jupiter… tiene que ajustarlo un mecánico que controle bien el tema, porque hay que desmontarlo y añadirle un anillo, además de otros ajustes. Lo difícil no es añadirle el anillo. Es saber la medida exacta en el caso concreto y encontrar una arandela así.

Por tanto no parece un problema sólo del Jupiter, que tiene la particularidad del sistema Contax en una montura LTM y del focus shift del diseño Sonnar. Lo que no quita que a muchos nos encante la forma en que un sonnar renderiza la imagen y que hasta la propia Carl Zeiss lo haya tenido que revivir.

Un Jupiter 8 en una cámara soviética Zorki 4, para la que fue creado, sí que enfoca bien a f/2 a un metro de distancia, o un Jupiter 3 a f/1.5, sin necesidad de ajuste alguno.

Por tanto, para ser justos con los objetivos soviéticos hay que probar su calidad, en el caso de un Júpiter, en las cámaras para las que fueron creados, o usarlos ajustados en una Leica. Y en cualquiera de esos dos casos lo único que se puede decir es que es un objetivo realmente impresionante, que no tiene absolutamente nada que envidiar al Zeiss Sonnar de preguerra.

Lo mismo podemos decir del Industar 61, un objetivo con una nitidez, contraste  y rendimiento asombrosos.

Por el precio al que todavía se pueden conseguir, si tienes una Leica deberías probarlos, estoy seguro que los disfrutarás. No tendrás ningún problema con un Industar 61, y con un Jupiter 8, si lo usas a partir de f/2.8 el resultado será más que satisfactorio, excepcional a partir de f/4. A f/2 a partir de 2 metros tampoco notarás nada.

Aunque si de verdad quieres disfrutar del look sonnar con una Leica, deberías armarte de paciencia y conseguir uno perfectamente ajustado. Es realmente impresionante.

Y por supuesto, si tienes una Sony, una Fuji o cualquier otra cámara digital mirrorless que permita usar estos objetivos con adaptador LTM, no tendrás ningún problema ya que en el caso de las cámaras sin espejo, enfocan con la imagen que llega directamente del objetivo, sin utilizar un telémetro.

Este artículo ha sido publicado el 22 de febrero de 2019 y actualizado el 10 de abril de 2019.

Fuentes utilizadas:

Helios 44M-4 el Biotar soviético

Helios 44M-4 el Biotar soviético

Helios 44M-4 58mm f/2 en montura M42

 

Si no la has leído, te recomiendo que antes eches un vistazo a esta entrada sobre cómo usar objetivos con montura M42 en modernas réflex digitales (DSLR) o en cámaras sin espejo (mirrorless).

El objetivo Helios 44M-4 es una de las distintas versiones del Helios 44 (Helios 44, Helios 44-2, Helios 44-M,..) que fue fabricado por la factoría KMZ de Krasnogorsk, Moscú, desde 1958 hasta 1992. El esquema óptico se basa en el diseño del Biotar creado por Carl Zeiss en Alemania en 1927.

Helios 44M-4

La planta de Carl Zeiss en Jena, Alemania, y el material de sus inventarios fueron transferidos a la Unión Soviética tras la II Guerra Mundial como compensación de guerra. Por ello, el primer modelo del Helios, más bien un prototipo, se llamó БТК” – “БиоТар Красногорский” o BioTar Krasnogorski.

Los problemas legales al considerar en occidente que la reparación de guerra era el material de la factoría pero no la marca,  impiden a los soviéticos vender en Alemania occidental y en otros países de occidente sus lentes con el nombre Biotar, por lo que su Biotar Krasnogorski, rediseñado, pero con la misma formulación óptica que el Biotar original de pre guerra dio origen al Helios 44. Del Helios 44, en sus diversas versiones, se fabricaron más de 16 millones de unidades, para las cámaras Zenit, tanto para la venta en el mercado interno de la Unión Soviética como para exportación.

El haber sido fabricado en masa, hace que sea fácil tener una copia del original y mítico Biotar por un precio aún muy asequible.

El Helios 44 fue fabricado para distintas monturas, Los que llevan la letra M son con montura M42, de rosca y los que llevan la letra K con montura Pentax de bayoneta. El mío es el modelo 44M-4 y por tanto montura m42 de rosca. Los distintos modelos de Helios 44 podéis verlos en Camerapedia. Lo tengo porque es el objetivo que venía con mi primera cámara réflex. Una Zenit 12. La cámara que me regalaron con 13 años. Aquí podéis ver más sobre esta cámara. Después de décadas sin usarla, guardada en un cajón, la he recuperado para disfrutar de este gran objetivo.

Lo utilizo tanto con su cámara original con película, como con mi Canon 600D digital con su adaptador de M42 a EOS. La razón para volver a usar hoy este objetivo o comprarlo quien no lo tenga es el maravilloso bokeh que se puede obtener a máxima apertura. En algunos casos un bokeh conocido como swirly bokeh, o bokeh circular.

Helios 44M-4 – Cámara Zenit 12 – Película Fujifilm Superia

El diseño óptico del Helios hace que el desenfoque del fondo a grandes aperturas se vuelva más elipsoide a medida que se aleja del centro de la imagen. Una sensación de túnel o de que el fondo gira alrededor del sujeto que se encuentra enfocado en el centro. Este efecto es más fácil de conseguir en película, o en el caso de una cámara digital, en una Full Frame. Ya que en una APS-C con el factor de recorte se pierde gran parte de esa capacidad en los bordes, aunque se puede apreciar.

Helios 44M-4 – Cámara Zenit 12 – Película Ilford FP4 Plus

Una característica de este objetivo, y del Biotar original, es que su rango focal no es de 50mm sino de 58mm. Si lo usamos en una cámara APS-C perdemos parte de la capacidad de producir el swirly bokeh, pero ganamos otras, como que el 58mm en un sensor APS-C se convierte en un 92mm, una focal ideal para retratos.

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

La apertura va de f/16 a f/2 y si está limpio y relubricado el enfoque es muy cómodo y suave.

Es un objetivo que se puede comprar todavía a buen precio, pero de gran calidad. Todo en el es metal y cristal. Nada de plástico. Aunque sea barato, cada vez son más caros pues la popularización de las cámaras digitales mirrorless, que permiten usar cualquier objetivo antiguo con adaptadores, hacen que los buenos objetivos antiguos cada vez sean más demandados. Imposible comprarlo por los 10 euros que podían pedir por el los vendedores rusos o ucranianos hace unos años, pero todavía es barato para su calidad.

Más fotos con el Helios 44M-4

Helios 44M-4 – Cámara Zenit 12 – Película Ilford FP4 Plus

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 55mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 55mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Objetivos M42. Dale una nueva vida a tus viejos objetivos de rosca en tu réflex digital o en tu mirrorless

Objetivos M42. Dale una nueva vida a tus viejos objetivos de rosca en tu réflex digital o en tu mirrorless

Helios 44-M 4

Seguro que muchos tenéis en casa viejas cámaras réflex analógicas con objetivos de rosca M42 perdidas en algún rincón. El mejor uso que se puede dar a estas cámaras es ponerles un carrete y disfrutarlas de nuevo, pero si no quieres meterte en el follón de usar película y revelar, lo más sencillo es usar sus objetivos en tu cámara réflex digital, algo muy sencillo si tienes una Canon EOS, y quizás un poco más complicado en una Nikon como explicaré luego.

También se pueden usar en cualquier cámara mirrorless o sien espejo, de objetivos intercambiables. Ya que estas cámaras, con el adaptador correspondiente permiten usar cualquier tipo de objetivo.

Tengo un par de cámaras réflex de los años 70 y 80. Una Praktica y una Zenit. Estas cámaras, como casi todas las réflex de la época utilizan objetivos de montura M42. Objetivos de rosca que fueron el estándar en este tipo de cámaras durante muchos años. La Zenit venía con un Objetivo Helios 44m-4 58mm de apertura máxima f2.0 y la Praktica con un Pentacon Auto 50mm de apertura máxima f/1.8

Pentacon Auto

Objetivos con montura de rosca M42

Estos objetivos se pueden usar hoy en día en nuestras réflex con un simple adaptador que para montura Canon EOS cuesta menos de 10 euros. Existen infinidad de objetivos M42, pero yo voy a hablaros de los que tengo. Un Pentacon Auto 50 mm f/1.8 y un Helios 58mm f/2.0

Estos objetivos los tenía en casa, bien de mi primera cámara réflex o de la cámara de mi padre, pero de todos modos tanto un objetivo Helios como un Pentacon se pueden comprar hoy en eBay o mercadillos especializados todavía a precios asequibles..

Aquí podéis ver mis dos cámaras réflex analógicas. Una Praktica Super TL y objetivo Pentacon 50mm f/1.8 – Fabricada en la República Democrática de Alemania en los años 70 y una Zenit 12 y objetivo Helios 44M-4 55mm f/2.0 – Fabricada en la Unión Soviética en 1987.

La Praktica fue una cámara muy popular en los 70 por su calidad y precio, hasta que entraron en declive con la popularización de las cámaras japonesas.

Praktica Super TL

Zenit 12

¿Por qué usar estas lentes antiguas en nuestras cámaras modernas?

Cualquier objetivo actual es mucho mejor que estos dos, si entendemos por mejor las pruebas de laboratorio sobre la nitidez de un objetivo desde el centro hasta las esquinas de la foto a las que tan aficionados son en muchos sitios web. Mas nitidez, mejor contraste, auto enfoque… Pero no todo es nitidez, contraste o rapidez en el enfoque. Los objetivos antiguos utilizan ópticas y diseños ópticos muy distintos a los actuales, creando un renderizado de la imagen completamente distinto, muy alejado de la nitidez clínica que ofrecen los modernos objetivos. Todos iguales, sin diferenciarse sustancialmente unos de otros.

Pentacon Auto

Seguramente a f/8 la nitidez no se acerca (ni falta que hace) a la que podemos conseguir con un moderno 50mm, pero a su máxima apertura, en este caso f/2.0 o f/1.8 es donde estos objetivos brillan con luz propia, precisamente por la suavidad y el desenfoque de fondo que consiguen, transportando las fotografías digitales a la atmósfera de otra época.

Helios 44

¿Cómo usar estos objetivos en una cámara digital?

– En una Reflex

Estas lentes usan montura de rosca M42, que es distinta la que usan las réflex actuales. En realidad no hay un estándar. Canon tiene su propio sistema, al igual que Nikon y otros el suyo. En el caso de Canon necesitamos un simple adaptador. Una pieza que por uno de los lados tiene la montura de rosca para poder poner el objetivo y por la otra la montura Canon. Mi adaptador, como se puede ver en la foto, incluye un circulo rojo, como los objetivos de Canon, para marcar la zona en la que encaja en el cuerpo. Incluye también un pequeño chip que sirve para la confirmación de enfoque. Este adaptador, de metal y con chip de conformación de enfoque que funciona correctamente en mi Canon 600D me ha costado 8 euros en Amazon!!!

Adaptador Canon M42 – Canon EOS

Adaptador Canon M42 – Canon EOS

¿Y cual es el problema con Nikon?

La montura de rosca M42 fue durante mucho tiempo un estándar, también en Japón y en occidente. Podéis ver más información sobre la montura de rosca M42 en la Wikipedia.

El problema surge cuando otros fabricantes como Canon y Nikon comienzan a desarrollar sus propios sistemas. Canon utilizó el mismo diámetro que la M42 pero Nikon, en la montura de sus lentes utilizó un diámetro menor, por lo que al utilizar estas lentes con un adaptador no es posible enfocar a infinito.

Los fabricantes de adaptadores lo han tratado de corregir incluyendo una lente en el adaptador. Esto hace que estos adaptadores sean más caros, pero aún así la solución no parece del todo satisfactoria, ya que se pierde definición y luminosidad. No tengo Nikon y por lo tanto hablo de oídas, pero en principio he visto que muchos usuarios lo consideran poco satisfactorio.

También hay mecánicos que realizan ajustes en el objetivo y en ese caso se puede usar con un adaptador normal para montura Nikon.

– Uso en Reflex APS-C y en Full Frame

Canon 600D con Helios 44M 58mm – Procesada con Lightroom

En las cámaras APS-C se pueden usar estos objetivos con su adaptador sin problema. Simplemente debido al factor de recorte del sensor el 50mm se convertiría en un 80mm en canon y el Helios, que es un 58 mm se convertiría en un 93mm. Los dos ideales para retrato en una APS-C.

En una Full Frame, al ser de fotograma completo los objetivos nos darían su distancia focal real y una gestión de la profundidad de campo mas bonita. El problema es que las cámaras full frame además de un sensor mas grande también tienen un espejo de mayor tamaño, y con algunos modelos el espejo golpea contra el adaptador cuando se enfoca a infinito. Esto no ocurre en todas las cámaras, y las full frame más modernas suelen poder utilizarse sin problema.

Si tienes una full frame y planeas usar objetivos M42 deberías buscar antes información por internet sobre tu cámara y objetivo para asegurarte de que el espejo no golpea contra el adaptador.

– En una cámara sin espejo o mirrorless

Una de las grandes ventajas de las cámaras sin espejo o mirrorless es que pueden utilizar cualquier tipo de objetivo usando el adaptador correspondiente. Aquí no estamos limitados a objetivos M42 como en una reflex digital. Además de estos podemos usar objetivos con montura Leica LTM, Leica M, etc. Siempre con su adaptador.

Con montura Leica LTM o Leica de Rosca no sólo tenemos los viejos objetivos de Leica. Los soviéticos fabricaron interesantes objetivos con esta montura, además de Canon, Nikon, Yashica, Voightlander, etc. Por lo que con una mirrorless el campo que podemos abarcar para probar buenos objetivos antiguos es inmenso.

Algunas sugerencias de uso

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Las Cámaras réflex actuales no están pensadas para ser usadas con estos objetivos, así que perderemos algunas de las características a las que estamos acostumbrados con nuestra réflex digital.

Para empezar son objetivos manuales, Es decir, no hay auto enfoque. Tenemos que enfocar manualmente girando el anillo de enfoque.

Esto no sería mayor problema en sí mismo. De hecho a mi me encantan los objetivos manuales y disfrutar del placer de enfocar y hacer las cosas despacio. El problema está en que la imagen que vemos en el visor para enfocar y componer será mas oscura cuanto menor sea la apertura del diafragma.

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Por ello lo mejor es poner el diafragma a la máxima apertura, para que entre la mayor cantidad de luz posible (f/2 o f/1.8). Una vez enfocado podemos cerrar el diafragma a la apertura deseada.

El objetivo no se comunica electrónicamente con la cámara, por lo que no podemos trabajar en modos automáticos. Si usamos uno de estos objetivos con un adaptador en nuestra Canon EOS tenemos que seleccionar el modo de prioridad a la apertura. La apertura la seleccionaremos en el objetivo moviendo el anillo, y la cámara no sabrá que apertura hemos puesto, pero sí sabe medir la cantidad de luz que le llega al sensor, por lo que seleccionará la velocidad adecuada, además del ISO si lo tenemos en automático.

En mi caso selecciono el ISO manualmente y la cámara sólo tiene que seleccionar la velocidad de obturación. El adaptador que yo utilizo tiene un chip y por el precio que tienen os lo recomiendo con chip.

Este chip hace dos cosas: Una que sirve para pocos, le dice a la cámara en sus datos EXIF que la apertura es de f/1.4 y que la focal es un 50mm. Son los datos que veréis en Lightroom o en cualquier lector de datos EXIF. Es necesario para que la cámara sepa que hay puesto un objetivo. Siempre en los datos exif aparecerá f/1.4, sea cual sea la apertura seleccionada. Hay cámaras que si no detectan un objetivo no nos dejarán tomar una foto. De ahí que algunos adaptadores vengan con chip, aunque esas cámaras suelen tener una opción en sus menús para activar el poder usarla sin objetivo.

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

La otra y más interesante, es la confirmación de enfoque. Funciona de la siguiente forma: Mantenemos pulsado el botón de disparo hasta la mitad, como hacemos siempre para enfocar de forma automática. La cámara, lógicamente no puede mover el anillo de enfoque del objetivo, pero si movemos nosotros el anillo de enfoque mientras mantenemos el pulsado el obturador, cuando encuentre que está enfocado en alguno de sus puntos de enfoque se iluminará y marcará con un pitido, como hace con los objetivos electrónicos. Es algo bastante útil, aunque por supuesto podemos enfocar simplemente con lo que vemos en el visor.

Los adaptadores para Reflex con confirmación de enfoque son sólo para Canon porque en el caso de Canon la confirmación de enfoque está en el objetivo. Sin embargo en Nikon es el cuerpo el que se encarga de la confirmación de enfoque, por lo que no hace falta que el adaptador tenga este chip.

Uso a máxima apertura

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada en Lightroom

Lo que más me interesa de estos objetivos es usarlos a su máxima apertura, donde podremos apreciar su desenfoque de fondo y su suavidad. A máxima apertura todos los objetivos, también los modernos, son más suaves, menos nítidos, por lo que son perfectos para retrato. En este caso además, estos objetivos ofrecen una imagen menos contrastada, tanto por su diseño como por su tratamiento de la capa de recubrimiento anti reflejos. Cuanto menos contraste tenga la imagen RAW mejor para procesarla, momento en el que podemos darle el contraste que deseemos.

Si la cámara nos entrega una imagen muy contrastada, significa que no vamos a poder recuperar en Lightroom mucha información en las sombras, mientras que añadir contraste a una imagen más plana se puede hacer sin perder calidad.

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada en Silver Efex

El resultado de estos objetivos para convertir el RAW a blanco y negro con Lightroom o Silver Efex es sencillamente espectacular.

Más fotos tomadas con el Helios 44M 58mm y el Pentacón Auto 50mm

Canon 600D con Pentacon 50mm a f/1.8 – Procesada en Lightroom

Canon 600D con Pentacon 50mm a f/1.8 – Procesada en Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Canon 600D con Helios 44M 58mm a f/2.0 – Procesada con Lightroom

Todas las fotografías han sido tomadas con una Canon 600D. Es una cámara APS-C con factor de recorte de 1,6 por lo que las focales de 50mm se convierten en 80mm y las de 58 en 93mm.

Si tenéis estas u otras lentes por casa animaros a probarlas. Si no tenéis y os apetece probar alguna, el Helios 44M 58mm f/2.0 para mi es la ideal. Se encuentran muchas por eBay todavía a buenos precios, aunque van subiendo cada vez más. También el Pentacon es una buena opción y muy económica, aunque de tener que elegir una, personalmente me quedaría con el Helios. (EDITO: tras un año usando los dos no sabría con cual de los dos me quedaría de tener que elegir uno. Los dos aportan su propio carácter y resultados muy interesantes). Sobre el Pentacon, además del que os muestro aquí hay una versión mas moderna llamada Pentacon MC, que tiene multirevestimiento antireflejos.

Podéis buscarlas en eBay o en cualquier otra web de venta:

Helios 44M M42  o Pentacon Auto 50mm M42

Respecto al adaptador, este es el que uso yo (Amazon).

Más adaptadores para Canon en Amazon.

Adaptadores para Nikon en Amazon.

Adaptadores M42 para Fuji X en Amazon.

Adaptadores M42 para Sony en Amazon.

Si compras un adaptador comprueba que sea para tu modelo de cámara.

 

¿Utilizas alguno de estos objetivos u otros M42 con tu cámara digital? Encantado de que compartas tu opinión en los comentarios